lunes, 8 de febrero de 2010

Mucho internet, más depresión

La gente que pasa mucho tiempo usando internet tiene más probabilidades de desarrollar síntomas depresivos, descubrió una nueva investigación.

Los científicos de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, encontraron "evidencia sorprendente" de que muchos usuarios han desarrollado un hábito compulsivo de internet con el cual han reemplazado la interacción social real con la interacción en redes sociales y salas de chateo.
Y este uso adictivo, afirman los científicos en la revista Psychopathology (Psicopatología), puede tener un grave impacto en la salud mental.
Las conclusiones están basadas en las respuestas de 1.319 personas a un cuestionario que los investigadores enviaron por internet.
Los participantes, de entre 16 y 51 años de edad, con una edad promedio de 21, debían responder cuánto tiempo pasaban en internet y con qué propósito lo usaban.

También se les hizo una serie de preguntas sobre si sufrían depresión.

Papel importante

Según los científicos, 1,2% de los participantes mostraron una adicción a internet y la mayoría de éstos sufrían depresión.
"El internet juega ahora un papel muy importante en la vida moderna, pero sus beneficios están acompañados por un lado negativo" afirma la doctora Catriona Morrison, quien dirigió el estudio.
"Mientras muchos de nosotros usamos la red para pagar cuentas, comprar o enviar correos electrónicos, hay un pequeño subgrupo en la población que encuentra muy difícil controlar cuánto tiempo pasa usando internet, hasta el punto de que esto interfiere con sus actividades diarias", agrega.
La evidencia demuestra que el actividades como el ejercicio y la socialización con la gente cara a cara son algunos de los factores que nos ayudan a mantener una buena salud mental
Sophie Corlett
Según los investigadores los "adictos a internet" pasaban mucho más tiempo navegando en sitios sexualmente gratificantes, sitios de juegos de apuesta y de comunidades virtuales.
También mostraron una incidencia más alta de sufrir depresión moderada a severa que los usuarios no adictos.
Se encontró que los adictos a internet tenían cinco veces más riesgo de sufrir el trastorno que los no adictos.
"Nuestro estudio demuestra que la uso excesivo de internet está asociado a la depresión, pero lo que no sabemos es cuál surgió primero: ¿están las personas deprimidas más atraídas a internet o causa el internet depresión?" expresa la investigadora.
"Lo que es claro es que para un grupo pequeño de personas el uso excesivo de internet podría ser una señal preocupante de tendencias depresivas".
Y agrega que "ahora necesitamos investigar la naturaleza de esta relación y considerar qué es lo que la causa".
Éste es el primer estudio a gran escala que se lleva a cabo con jóvenes occidentales para estudiar la relación entre adicción a internet y depresión.

"No hay diagnóstico preciso"

El internet se ha convertido en un protagonista importante de la vida moderna.
Sin embargo, otros expertos afirman que la adicción a internet no puede diagnosticarse de forma precisa y que el método con el cual se reclutó a los participantes en este estudio puede haber resultado en una "muestra tendenciosa".
Según el doctor Vaugham Bell, experto del Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres, por definición, aquellas personas clasificadas como adictos a internet son individuos con trastornos emocionales, así que las conclusiones del estudio no sorprenden.
En términos de causa y efecto, el experto señala que investigaciones anteriores han revelado que es más probable que las personas que están deprimidas o ansiosas usen internet y no lo contrario.
"Hay personas que están deprimidas o ansiosas que usan internet para excluirse del resto de sus vidas, pero de la misma forma hay personas que ven demasiada televisión o que se enfrascan en libros o que compran en exceso".
"No hay evidencia clara de que el problema sea el propio internet", expresa el investigador.
Más bien, dicen los expertos, la forma como la gente pasa su tiempo y el tipo de interacción social que lleva a cabo podrían estar teniendo un impacto en el bienestar mental.
"La evidencia demuestra que el actividades como el ejercicio y la socialización con la gente cara a cara son algunos de los factores que nos ayudan a mantener una buena salud mental" afirma Sophie Corlett, de la organización Mind.

Aumenta depresión en jóvenes

Tras manifestar que tan sólo durante diciembre del 2009 creció el número de personas jóvenes con problemas depresivos que en algún momento de debilidad psicológica conllevan al suicidio, Beatriz Cámara Ferrera, administradora de la Unidad Médica Especializada del Centro de Atención Primaria en Adicciones (Uneme-Capacits), aseguró que es prioritario fortalecer las medidas de prevención necesarias entre la sociedad civil.
Destacó que los problemas de adicción que cualquier menor de edad o joven padece, los orillan a privarse de la vida, sobre todo cuando a su vez enfrentan una depresión y se encuentran bajo los efectos de las drogas o la bebida embriagante; siendo por ello importante atender de raíz todos estos casos que indiscutiblemente preocupan a la sociedad.Indicó que Campeche es una de las entidades en el Sureste de la República con mayores casos de suicidio durante cada año, y nuestro Municipio en específico, es donde más de éstos problemas se suscitan, y por lo tanto, se requiere de una intensa participación de la ciudadanía en general para de algún modo hacerle frente a la situación y evitar más decesos entre la juventud.
Refirió que los menores de edad y jóvenes son mucho más vulnerables al consumo de bebidas alcohólicas y enervantes, entre muchas otras sustancias que son altamente dañinas para su organismo, pero lo peor de esta fármacodependencia surge cuando enfrentan serios problemas depresivos que en un momento de debilidad los orillan a quitarse la vida; toda vez que hay quienes toman la mala decisión de escapar por la puerta falsa.
Destacó que en la actualidad esta institución brinda atención psicológica especializada a un promedio de 20 jóvenes, quienes argumentan haber intentado suicidarse durante la pasada época invernal pero que afortunadamente, recapacitaron y con el apoyo de sus familiares se han interesado por integrarse a programas efectivos de rehabilitación y tratamiento psicológico que les permiten superar sus problemas.
Señaló que a través de los casos atendidos se toma conocimiento del alto índice de consumo de drogas y bebidas alcohólicas que tiene lugar entre gran parte de los adolescentes y jóvenes de esta localidad, por lo cual se hace cada vez más indispensable la puesta en marcha de programas de orientación dirigidos específicamente a la población escolar.Asimismo, la informante dijo que para este nuevo año confían en que los programas de atención para pacientes con problemas de adicción y depresión, surtan efecto y arrojen sanos resultados, a manera de prevenir casos de suicidio, así como rescatar de la drogadicción y el alcoholismo a un mayor número de fármacodependientes.

martes, 2 de febrero de 2010

Estimular el "centro de placer" trata la depresión

Expertos del Hospital Universitario de Bonn (Alemania) aseguran que la estimulación con electrodos de una pequeña región del cerebro implicada en el procesamiento de estímulos placenteros puede resultar eficaz como tratamiento de la depresión, según un artículo que publica en su último número la revista “Biological Psychiatry”.
La estimulación cerebral profunda se utiliza para tratar a aquellos pacientes que no mejoran lo suficiente con la terapia convencional, aunque las investigaciones actuales trataban de ajustar cuál es la zona del cerebro que se debe estimular para mejorar el pronóstico, sobre todo porque un tercio de pacientes con este trastorno mental no obtiene una respuesta antidepresiva satisfactoria.
Hasta ahora se había analizado la respuesta al estimular otras regiones como la corteza prefrontal subgenual, aunque estos investigadores aseguran que la clave puede estar en el “núcleo accumbens”, una región del cerebro del tamaño de una avellana que juega un papel importante en la recompensa y la motivación, de ahí que sea conocida como el "centro del placer".
De hecho, la incapacidad de experimentar placer es un síntoma clave en las personas con depresión, como ya demuestran estudios previos que comprobaron que el funcionamiento de esta región del cerebro estaba afectada en estos pacientes.
Para comprobar su hallazgo, los autores de este estudio utilizaron el tratamiento con DBS en 10 pacientes con depresión grave a largo plazo que no habían respondido a múltiples tratamientos antidepresivos, incluyendo psicoterapia, medicación y tratamiento con electrodos. Tras un año de tratamiento, todos los pacientes mostraron alguna mejoría, y la mitad de ellos experimentaron mejoras significativas en sus síntomas de depresión.